Llevo una tarde bastante aburrida y he decidido unirme a la moda de formspring. Así que, si tenéis alguna pregunta que hacerme, podéis hacerla aquí.
domingo, 22 de agosto de 2010
jueves, 19 de agosto de 2010
Vacía
Si no fuese porque lo estuve en el pasado, pensaría que soy incapaz de enamorarme.
En los últimos dos años no he conocido a nadie por quien me haya implicado sentimentalmente. Ha habido chicos más o menos interesantes, pero ninguno que despierte ese cosquilleo inexplicable que nace en el estómago. Nadie con quien me apetezca dormir entre sus brazos.
Puede que haya sido porque guardo las distancias con la gente. Puede que me esté volviendo demasiado exigente. O puede que realmente no me haya cruzado con nadie que merezca la pena. No sé.
viernes, 13 de agosto de 2010
Madrid en agosto
Me siento atrapada entre el aire vacacional que se respira en el mes de agosto y la ola de calor que nos invade, lo que hace que me dé una pereza inmensa escribir. Además, en estos días tampoco hay mucho que contar. Este año no tengo oportunidad de ir a la playa, pero no voy a dejar que eso me impida relajarme y disfrutar. Y seguramente descanse más que muchos de los que se han salido de viaje con esa intención y al final no van a parar ni un minuto.
Estoy dedicando los días a leer, refrescarme en la piscina, hacer algo de deporte, ver películas y salir con los amigos de terracitas. Todo muy relajadamente.
Me encanta estar en Madrid en agosto. No hay atascos, encuentras lugar para aparcar en sitios donde ni soñarías encontrar hueco en otra época del año, el gimnasio está vacío, en la piscina se respira tranquilidad… ¡una maravilla!
jueves, 29 de julio de 2010
Falsos amigos
Me he cansado de los falsos amigos. De los que te buscan cuando tienen ganas de desahogar sus amarguras y desaparecen sin dejar rastro cuando eres tú quien los necesita. De los que te llaman cuando no tienen nada mejor que hacer y te dejan tirado cuando encuentran un plan que les resulta más interesante que pasar contigo el rato. De los que te hacen la pelota cuando están contigo y luego te critican en cuanto te das la vuelta. De los que necesitan ser continuamente el centro de atención y, si no se hace lo que ellos quieren, montan en cólera te conviertes en la peor persona del mundo.
Llega un momento en el que te hartas de estar ahí para todos y que ellos no se dignen en devolverte el favor de vez en cuando. Tengo supuestos amigos de los que, si lo pienso, realmente no sé nada y veo que tenemos poco en común. Así que he decidido que voy a dejar de estar ahí para los interesados. Voy a ir tachando de mi lista a todos los que creo que no merecen la pena.
Para los amigos de verdad siempre estaré ahí, eso lo tengo claro. Pero el resto pueden olvidarse de mi existencia. Me propongo renovar un poco mi círculo de amistades, aunque verdaderamente no tenga muy claro por dónde empezar. Pero, en fin, que no aguanto más a las falsas amistades.